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Charla Magistrados de Familia “Para reducir lo infinito a lo finito, lo inasequible a lo humanamente real, no hay más que un camino: la concentración” Teófilo Gautier.
Las emociones son reacciones rápidas, intuitivas, que experimentamos casi sin darnos cuenta. Nos conducen a actuar en función de lo que sentimos en aquel momento. Impulsan a actuar. Son reacciones hacia algo o alguien. Es importante manejarlas y no negarlas. Debemos entender que cada emoción existe porque es necesaria y funcional a nuestro organismo. Existe un área de investigación de las emociones que ha surgido con mucha fuerza, esta es la Inteligencia Emocional. Tener inteligencia emocional sería la capacidad de expresar sentimientos y emociones acertadamente. Y de utilizarlas al pensar y al decidir. Lo maravilloso es que aumenta con la edad y la experiencia. Y la competencia en esta área se consigue a través de experiencias de desarrollo personal, como entrenamiento en habilidades sociales y terapias. La inteligencia emocional[1] (inteligencia intrapersonal + inteligencia interpersonal) sería una habilidad que estaría dada por la comprensión de los propios sentimientos, la comprensión de los sentimientos de otras personas y el control de la emoción, de modo que nos permita adaptarnos a las diferentes situaciones de la vida. Es una habilidad que se puede desarrollar a cualquiera edad. Salover y Mayer, son unos autores que proponen un método para controlar las emociones, e incluyen 4 técnicas distintas:
Conócete a ti mismo La inteligencia intrapersonal es el conjunto de capacidades que nos permiten formar un modelo preciso y verídico de nosotros mismos, así como utilizar dicho modelo para desenvolvernos de manera eficiente en la vida. Las principales competencia de este tipo de inteligencia están vinculadas al conocimiento de nosotros mismos, el autocontrol o regulación de las emociones, y la motivación. Acá encontramos la autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro interior y qué estamos sintiendo), control emocional o capacidad de regular emociones (cómo manifestarlas o modificar un estado anímico y su exteriorización), capacidad de motivarse y motivar a los demás. Para potenciar la autoconciencia es necesario reflexionar seriamente y con valor acerca de cómo reaccionamos ante las personas y los hechos que son parte de nuestra vida laboral.[2] La inteligencia interpersonal son las habilidades que determinan cómo nos relacionamos con los demás y nos permite entender cómo se sienten. Cuando existe una comprensión de cómo se sienten los otros, cuál es su manera de pensar, qué les motiva y cómo se sienten, se puede elegir la forma más adecuada de hacerles llegar nuestro mensaje. A este grupo corresponden las habilidades relacionadas con la empatía o conciencia de las necesidades, sentimientos y preocupaciones ajenas. Las habilidades sociales o capacidades de inducir respuestas deseables en los demás (habilidades vinculadas a la persuasión, liderazgo, capacidad de negociación y resolución de conflictos, así como el trabajo en equipo.
Las personas que trabajan en contacto con otras personas en situación de crisis, deben constantemente poner a prueba su equilibrio psicológico y emocional, su capacidad de adaptación al entorno, sus recursos personales y su profesionalidad. Es fundamental entonces poder conocer cómo desarrollar la inteligencia emocional que se requiere para lograr entregar una buena contención y/o relación de ayuda. Algunos fundamentos:
Toda acción dirigida a la mejora de las habilidades emocionales puede considerarse una postura preventiva del estrés, y va a repercutir en el estilo y calidad de trato de la persona que las aplique. Puede mejorar las relaciones entre compañeros de trabajo, y con los usuarios. Por ende mejorará el nivel de satisfacción personal y profesional. [3]Proceso evolutivo de las emociones Las emociones desempeñan un papel fundamental en la interacción social y además, protegen del estrés laboral. Las habilidades emocionales pueden medirse y sus resultados se relacionan con que a mayor puntaje en la comprensión y regulación de emociones, se produce mayor bienestar y satisfacción. En cambio a mayor puntaje de atención en las emociones se relaciona con burnout. El entrenamiento en habilidades emocionales tiene consecuencias positivas para los trabajadores y las organizaciones. Un individuo que interactúa positivamente con los demás miembros de la organización, aumentará su satisfacción y motivación, por lo tanto, favorece un mejor desempeño. Por otro lado, mediante el entrenamiento en habilidades emocionales se puede aprender a percibir y expresar emociones al leer las expresiones faciales asociadas a las emociones básicas (alegría, ira, tristeza, miedo, sorpresa y asco). Se puede aprender a utilizar información no verbal, como: apariencia física, entonación, gestos, mirada, distancia interpersonal, etc. Lo que va a determinar que uno comience a prestar más atención a los demás, lo cual favorece la empatía. Otros datos: El sonido de nuestra voz, tiene efectos emocionales en quienes nos escuchan Para educar la voz:[4] Es necesario relajarse previamente, respiración diafragmal, tararear con la boca cerrada (3 canciones en la mañana y 3 en la noche). Mejorar la dicción (nuestra pronunciación): lectura sin sonido, lectura con lápiz en la boca, trabalenguas (todos los días durante 3 meses, en sesiones de 15 minutos, aumentando la rapidez). No olvidar que lo que realmente impacta al público que nos escucha va en la siguiente proporción: A) La palabra: impacta en un 7% aproximadamente, es decir, las personas se preocupan más de cómo uno dice las cosas, que del contenido mismo. B) La voz: la calidad de la voz y su buen manejo, impacta al público en un 38%. C) El cuerpo influye en un 55%, entonces, sin abrir la boca, el orador está comunicando, con su postura. Su forma de sentarse, sus ademanes, su manera de mirar,
Atención en Crisis Primeros Auxilios Psicológicos[5] Nos referimos a la ayuda e inmediata intervención que se les puede ofrecer a las víctimas o a personas afectadas, empleando diferentes estrategias para ofrecer la mejor contención posible. Al producirse una crisis, las personas actuamos de diferente manera que como lo hacemos normalmente, generalmente las crisis generan confusión e incertidumbre. Las reacciones ante las crisis son normales y en su mayoría no implican un desajuste psiquiátrico. Lo diferente o anormal es la situación en la que se encuentran.[6] Los niveles elevados de estrés, desencadenan cambios extremos en la impulsividad y la exitación, ante los cuales los mecanismos de defensa no funcionan, al igual que los mecanismos de adaptación, los cuales se verán disminuidos precipitadamente. Al verse superada en sus capacidades de resolución, entonces la persona experimenta tal grado de tensión, que la inhabilita en la búsqueda de soluciones. Principios básicos para atención a personas en estado de perturbación emocional Al encontrarnos frente a una persona en situación de crisis, debemos tomar en cuenta que en ese momento se encuentran incapaces de salir de la situación por sí mismas.
Atención en crisis (cómo son nuestros usuarios?)[7] Nuestros usuarios generalmente se encuentran en situación de crisis, las personas no van al Tribunal por diversión, la mayoría tiene dolores, resentimientos, temas pendientes con la otra parte, por tanto va a presentar ciertos grados de estrés y en algunos casos, bastante elevados. Por lo anterior, hay que tomar en cuenta una serie de características que los usuarios pudiesen presentar, entre las cuales podemos nombrar las siguientes:
Entonces, de qué manera poder actuar para lograr intentar controlar reacciones de crisis en nuestros usuarios? Legitimización de la emoción: Hacerle saber que nos damos cuenta de lo que sucede: “imagino el dolor que usted ha sentido” Utilizar el nombre de la persona genera un contexto de seguridad y protección “ Carla, puedo ver que usted se siente muy frustrada con esta situación”. Permitir que la persona disminuya su nivel de tensión (huida) “veo que los niveles de tensión o de estrés, no nos van a permitir continuar dialogando, es mejor que paremos” De nada sirve culpar o intentar sancionar a una persona que se encuentra en crisis por la conducta que manifiesta (es como sancionar a un persona que se encuentra resfriada por toser o estornudar) lo que funciona es intentar disminuir los niveles de tensión, y para eso podemos:
Calmar mediante la emoción complementaria. No enganchar en la misma emoción del otro. (la pataleta de un niño, se logra superar cuando el adulto demuestra tranquilidad yserenidad para enfrentar la situación) Enfocarse en la acción. Procurar que la persona no permanezca sola. Sacarla de lo emocional, focalizarla en realizar acciones (caminar, respirar, tomar agua, conversar).
Trabajar en contextos de alta exigencia e impacto emocional, requiere de la mantención permanente de un “equilibrio” del cual muchas veces nos despreocupamos.
Acciones prácticas a realizar:
En situaciones donde debemos actuar sobre la crisis, o en estrés crítico, no podemos recurrir a técnicas de relajación más complejas, porque estas requieren desligarse de la situación. Es en estos casos cuando la técnica de Respiración Diafragmal o Abdominal es la que mejor se ajusta, dado que podemos realizarla en nuestro trabajo.
Respiración Diafragmal o Abdominal Cuando estamos en situación de crisis o de estrés, nuestro cuerpo envía señales para activar la respuesta de alarma, es entonces cuando comienza a acelerarse nuestro ritmo cardíaco y nuestra respiración. Parece lógico, entonces, que si conseguimos disminuir estas variables, se reducirá con ello nuestra activación y con ello nuestro estrés. Nuestra respiración se realiza normalmente mediante la musculatura costal, y requiere de cierto esfuerzo y tensión muscular consiguiente. Mediante la respiración abdominal, por una aparte reducimos el trabajo muscular costal (al respirar menos veces por minuto) es decir, pausamos nuestra respiración de modo intencional y consciente. Además, el diafragma, al descender tira de los pulmones, haciendo que se hinchen, ahorrando de este modo, trabajo a nuestra musculatura costal. Todo este conjunto de esfuerzos redunda en un menor esfuerzo y en un trabajo pausado para nuestro corazón.
Cómo se realiza la respiración diafragmal? Podemos hacer el ejercicio en cualquier posición y situación, pero las primeras veces se recomienda hacerlo estirado en el suelo sobre una colchoneta dura o sentado.
Soraya Henríquez Manríquez Psicóloga Clínica – Terapeuta Familiar Ex Consejero Técnico [1] Como sobrevivir al cambio, inteligencia emocional y social en la empresa (2005 ) María Claudia Londoño. FC Editorial. Madrid. [2] Comportamiento organizacional: impacto de las emociones. [3] Actualización en inteligencia emocional, preparación para el trabajo. [4] Oratoria de 3 en 3 (2006) Héctor Noguera Trujillo. Editorial Panorama. México. [5] Primeros auxilios psicológicos y emocionales (2005). Diego Oscar Núñez. Editorial Dunken. Buenos Aires. [6] Apoyo psicológico en situaciones de emergencias. (2009) E. Corral Torres. Ediciones Marán. Madrid. [7] Asistencia Psicológica a víctimas. Psicología para bomberos y profesionales. (2008) Ferrán Llorente. Ediciones Arán. Madrid. |
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